Page 16 - Boletín N. 4
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La afición taurina y la plaza de toros en Comonfort

                                           Carlos Francisco Rojas Gómez

   Cuando empezaron los murmullos
de que venía el gran Silvete,
todos estaban en un brete
y hasta decían: ¡Esos son chanchullos!

   […]
   Y que se llega la corrida,
y que resuena el primer toque,
y que fue aquello el gran disloque
y la tremenda sacudida
   […]
   Ya te tocaba, Chamacuero;
ya te quitaste de ese brete,
ya conociste a Juan Silvete,
el que le dicen rey de acero.

                                “A Juan Silvete [fragmento]”, Margarito Ledesma.

                                                Muy pocos comonforenses saben que en nuestro pueblo la

                                                afición a los toros formaba parte de las diversiones de la vida

                                                cotidiana, por lo que decir que en la cabecera municipal había

                                                una plaza de toros puede resultar sorprendente para alguno

                                                que otro, sobre todo para los más jóvenes.

                                                Independientemente de que estemos de acuerdo o no con

                                                esta actividad, no podemos negar que durante algún tiempo

                                                formó parte de la cultura y tradiciones de los chamacuerenses

                                                de antaño y que incluso hoy en día es probable que existan

                                                reminiscencias de esta actividad; esto lo podemos observar

                                                por ejemplo durante las fiestas religiosas o en algunas

                                                comunidades donde se realizan jaripeos, o inclusive en la

                                                Danza del Torito durante la fiesta de los Remedios.

                                                Con la llegada de los colonizadores españoles también

                                                llegó el ganado a estas tierras, y hay que mencionar que si

                                                bien el Bajío colonial fue una región primordialmente

                                                agrícola también el ganado estuvo presente, reses, caballos,

                                                cabras, etc. Poco a poco la tradición española de la lidia de

                                                toros se fue consolidando en la Nueva España y a las reses se

Fragmento de un cartel de corrida de toros en unieron los toros bravos.

Comonfort, desgraciadamente no se Para los naturales de estas tierras lidiar toros fue un gusto

menciona el año.                                que adquirieron pronto y para el caso de nuestro pueblo hay

Colección particular del Lic. Juan José Guerra  constancia  de  que  los  mismos  indios    solicitaban  a  las
Guerra.

                                                autoridades virreinales permisos para realizar corridas de

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