Page 18 - Boletín N. 4
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Como se ve la preocupación por la
seguridad está bastante presente para estas
corridas de toros que duraban ocho días,
por lo que seguramente eran muy
concurridas. También en 1838 las
autoridades de Celaya daban el permiso
para que se realizará una corrida de toros en
Neutla para el carnaval, y por supuesto
también pedían que la “tranquilidad publica
[sic] y el buen orden no padescan [sic]
altelacion [sic] alguna” [7].
A principios del siglo XX, la llamada
fiesta brava se seguía practicando en la Lo que queda de la plaza de toros de Comonfort. Al fondo se puede
población [8] y es muy probable que para apreciar la barda que delimitaba el ruedo.
estos años ya estuviera en funcionamiento Foto: Carlos Fco. Rojas Gómez.
una plaza de toros de buena construcción, es decir ya no de madera sino de piedras y cal o materiales
más duraderos. Esta plaza se ubicaba a un costado de la actual calle de Juárez, en la cuadra que está
entre las calles Guadalupe Victoria y Agustín de Iturbide, muy cerca de lo que fue el famoso salón de
fiestas Maru.
Las corridas se realizaban regularmente los domingos, durante el carnaval, y en el mes de
noviembre, muy probablemente relacionada con la fiesta de la Virgen de los Remedios pues en una
corrida organizada por los trabajadores de la Estación de Empalme de González (hoy Escobedo), el
17 de noviembre de 1912 y donde ellos mismos demostraron sus
habilidades como toreros fueron las reinas de la fiesta quienes los
premiaron [9]. Pero las corridas de toros también sirvieron para
recolectar fondos y poder realizar alguna mejora material en la
población o ayudar a los más necesitados como con el encierro que
se realizó en julio de 1912 con el objetivo de colectar dinero para las
víctimas de una grave inundación que había asolado todo el Bajío
unos días antes [10].
Durante las primeras tres décadas del siglo XX, tenemos
conocimiento que llegaron a esta plaza toreros como Alfredo Sánchez
“Romerito de Asturias”, Francisco S. Vázquez el “Belmonte
mexicano”, Aurelio García y hasta el torero de fama nacional Juan
Silveti, nombre que por cierto llevó la plaza desde por lo menos la
década de 1920 hasta sus últimos años de servicio.
No se sabe cuándo se realizó el último espectáculo en la Plaza de
Las bardas de la plaza ahora han Toros Juan Silveti de Comonfort, Gto., ni tampoco los motivos por
quedado integradas a las nuevas los cuales dejó de funcionar pero según información de la Profesora
construcciones. Marta Eugenia Bárcenas Valdez, quien conserva ahora parte de lo
Foto: Carlos Fco. Rojas Gómez. que fue este coso, es muy probable que haya sido durante los
primeros años de la década de 1940, cuando sus abuelos adquirieron el inmueble, los señores Juan
Bárcenas Mejía, quien como aficionado llegó a torear en esta arena, y Crispina Laguna Juárez [11].
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