Page 8 - Boletín N.5
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Si estos descarrilamientos fueron
accidentales hubo uno que sucedió
en 1929 que fue provocado con la
intención de volcar el tren
presidencial, y con el propósito de
matar al presidente Emilio Portes
Gil [10]. Este atentado sucedió en el
contexto de la Guerra Cristera y
según el señor Santiago Valle (†),
fue el cristero Sidronio Muñoz
quien con ayuda de algunas
personas de Orduña perpetraron la
acción [11] colocando dinamita
sobre un puente localizado entre las Tren en que viajaba Emilio Portes Gil después del atentado dinamitero en
estaciones de Comonfort y febrero de 1929.
Rinconcillo (a la altura de San Tomada de: http://fototeca.inah.gob.mx/fototeca/
Pedro). Esto sucedió el 10 de febrero de 1929 cuando Portes Gil, acompañado de su familia y algunos
miembros del gabinete se dirigía hacia la Ciudad de México. El presidente y todas las personas que
lo acompañaban sólo tuvieron lesiones leves, falleciendo únicamente el garrotero [11]. No fue la
única vez que los cristeros tuvieron algo que ver con el ferrocarril en Comonfort, años antes, en 1927
la estación fue robada en dos ocasiones, la noche del 3 de marzo y el 4 de abril [12].
A lo largo de los años también han ocurrido otro tipo de accidentes relacionados con el tren; varias
son las notas de periódico sobre atropellamientos, pero también ha habido situaciones más trágicas y
que tuvieron impacto en las generaciones que las vivieron y que llegaron a modificar en ese momento
sus labores cotidianas. Dos son los accidentes que de este tipo se recuerdan en la Cabecera Municipal,
el primero en 1949 cuando en plena Fiesta de los Remedios el tren arrastró a un camión de pasajeros
ocasionando la muerte de un buen número de personas que disfrutaban de la feria, además de algunos
otros que se encontraban dormidos y descansando en la banqueta de la estación del tren. Según
recuerda Doña Regina de la Cruz López, originaria del Barrio de los Remedios, esa noche vio cosas
que la llenaron de miedo por lo que corrió para alejarse del lugar [13].
Casi 50 años después, en 1997 el tren fue el protagonista de otro accidente; en el crucero a
Camacho la mañana del 31 de enero una pipa de gas LP pensó ganarle al tren provocando un choque
y consecuentemente una explosión que terminó con las vidas de algunos vecinos y dejó marcados a
otros, entre los que se encontraban niños del preescolar “Vicente Suárez” que está a pocos metros de
distancia del lugar. Han pasado 20 años de este suceso y en la memoria de los comonforenses aún
sigue viva la angustia que se sintió ese día.
Este recorrido por los accidentes acaecidos sobre las vías del ferrocarril nos deja ver que la historia
de un pueblo también está compuesta por momentos difíciles y dolorosos que forman parte de la
memoria colectiva de una comunidad. Ahora bien, el ferrocarril no sólo trajo desgracias, esta extensa
vía de comunicación también difundió costumbres e ideas, y a la hora de los movimientos político-
sociales sirvió para transportar las consignas y demandas de los grupos menos favorecidos. A finales
del Porfiriato las condiciones sociales y económicas en que se encontraban la mayoría de los
trabajadores, tanto del campo como de la creciente industria, incluidos los ferrocarrileros, se
organizaron en torno a movimientos que luchaban por sus derechos. En 1908 la Gran Liga Mexicana
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