Page 14 - Boletin1
P. 14

el nombre originario agregando además como fue común durante toda la época colonial, el nombre
de un santo o santa católicos.

   Existen discrepancias sobre si el valle estaba habitado o no a la llegada de los españoles, una idea
generalizada y fundamentada en crónicas del siglo XVI sugiere que los habitantes del valle o sus
moradores eran indios chichimecas, del grupo guamar y pame, lo que se puede confirmar. Otros
sugieren que además de estos grupos los otomíes también estaban asentados en el valle y que con las
noticias de la conquista de los pueblos nahuas y tarascos se refugiaron en la cabecera de su provincia
Acámbaro y en el pueblo indio de Apaseo. Otros más sugieren que a la región septentrional “más allá
de los límites de la provincia de Jilotepec y del antiguo territorio tarasco”, es decir parte del valle de
Chamacuero, llegaron probablemente entre 1521 y 1538 huyendo de la avanzada española [4].
Finalmente es un hecho que para finales del siglo XVI había en la región indios otomíes y chichimecas
conviviendo, prueba de ello los nombres de los pueblos: San Lucas Chichimecas [5] e inclusive
hay menciones de San Agustín Chichimeca [6]; y por supuesto los nombres otomíes de algunos
lugares y ya en el siglo XVII los registros parroquiales que en su mayoría son de indios otomíes[7].

   La versión indígena de la conquista y colonización del valle se puede localizar en manuscritos
del siglo XVII y principios del XVIII que hacen remembranza de las hazañas de caciques otomíes
que durante el siglo XVI fueron los principales aliados de los españoles en su expansión hacia las
tierras chichimecas [8]. Si bien estos documentos están llenos de inexactitudes históricas representan
las únicas fuentes, hasta hoy encontradas, sobre este periodo de la historia. En estos textos se narran
las hazañas de caciques como Pedro Martín de Toro, Alonzo Martín de León, Bartolomé Jiménez
Vega, entre otros, que dirigidos por Nicolás de San Luis Montañez supuestamente pacificaron y
ordenaron los pueblos del valle, siendo ellos los fundadores de San Lucas, San Agustín y San
Francisco.

   En uno de estos documentos Alonzo Martín de León menciona que ganaron estas tierras “a costa
de su sangre en compañía del capitán Don Nicolás de San Luis que fue su caudillo mayor en estas
fronteras chichimecas que fue en el año de 1543”[9]; además este mismo cacique fue quien
supuestamente dejo estipulado en su testamento que se repartieran las tierras del pueblo de San
Francisco, acto que realizó su yerno, Juan de Aguilar el alcalde indio del pueblo quien “empecé a
repartir y medir la caballería de tierra y empecé desde la orilla del río enfrayente [sic] a la iglesia
juntamente con la plaza real y calle que viene de San Miguel el Grande, por la parte norte dándole 30
varas a cada uno de los hijos del pueblo, señalando sus mojoneros a cada uno; éstas mismas fueron a
dar hasta donde linda las tierras de los del pueblo de San Agustín chichimeca”[10]. Este hecho ocurrió
en 1602, casi 60 años después de que se indica que se conquistó el valle.

   Ahora bien, si tomamos la información como verídica, durante esos años de distancia entre una
fecha y otra bien se podrían situar acontecimientos como el surgimiento de los pueblos de San Lucas
“el primer pueblo en Chamacuero […] pueblo de uachichile chimecos manzos”, San Agustín que fue
el segundo pueblo que se estableció y finalmente San Francisco [11]. Es interesante que el manuscrito
que narra las hazañas de Pedro Martín de Toro se diga que una vez pacificada la región (de la
Provincia Chichimeca, que en ese tiempo llegaba hasta Zacatecas) “se volvieron don Pedro Martín
de Toro y los suyos á abitar [sic] a los pueblos de chichimecas” y “nuevamente a reparar el pueblo de
San Lucas las Chichimecas” en donde quedó un tío de Pedro Martín, Juan Martín como gobernador
[12].

   Este “reparar nuevamente” da la impresión de que los indios no se congregaron a la primera, sino

                                                                 14
   9   10   11   12   13   14   15   16   17   18